Algunas enfermedades vasculares requieren procedimientos que aborden la causa o complicación de la afección. En estos casos, su especialista vascular puede trabajar con otros médicos para brindarle la atención especializada que necesita.
El síndrome de salida torácica, una enfermedad vascular en la que se estrecha un área entre el cuello y la axila, puede beneficiarse de la resección de la primera costilla. El procedimiento implica que un cirujano extirpe total o parcialmente una costilla para dar más espacio a los vasos sanguíneos.
En las personas que reciben diálisis renal, es posible que necesite un catéter o un injerto en el brazo para proporcionar un lugar donde recibir la diálisis con regularidad. Los cirujanos vasculares pueden implantar un dispositivo llamado injerto de acceso para hemodiálisis o usar su vena para crear una fístula (conexión) para ayudar a mejorar los resultados de la diálisis y reducir las infecciones.