¿Qué es el dolor articular?
El dolor articular, o artralgia, es una causa común de malestar, dolor o molestia en una o más articulaciones. Su cuerpo tiene cientos de articulaciones que conectan los huesos y permiten que su cuerpo se mueva. Cuando esas articulaciones se vuelven dolorosas, puede verse incapaz de participar en las actividades cotidianas y, como consecuencia, tener una menor calidad de vida.
El dolor articular puede ir de leve y manejable a grave e incapacitante. Puede afectar a una sola articulación o a muchas articulaciones de todo el cuerpo. A veces, el dolor se produce debido a una lesión (dolor articular agudo), pero en otros casos, su dolor articular puede estar relacionado con una enfermedad crónica. En cualquier caso, un especialista ortopédico puede ayudarle a encontrar formas de controlar o reducir sus molestias.
Tipos de dolor en las articulaciones
El dolor articular puede afectar a cualquier articulación de su cuerpo. El dolor articular puede producirse dentro de la articulación, por ejemplo, cuando sufre una lesión o cuando el cartílago, que normalmente impide que el hueso roce con el hueso, se desgasta.
También puede sentir dolor articular cuando los ligamentos, tendones y músculos que rodean la articulación están lesionados o inflamados. Aunque no es lo mismo que una artralgia, su traumatólogo puede ayudarle a determinar la causa de su dolor y orientarle hacia la mejor opción de tratamiento.
Las articulaciones comúnmente afectadas incluyen:
- Dolor de tobillo
- Dolor de espalda
- Dolor de manos y muñecas
- Dolor de cadera
- Dolor de cuello
- Dolor de rodilla
- Dolor de hombro
Síntomas de dolor en las articulaciones
El dolor articular es a menudo un síntoma de otra afección, pero puede experimentarlo de diferentes maneras dependiendo de la causa subyacente. El dolor puede ser persistente, pero también puede aparecer con la actividad y desaparecer cuando está descansando.
Otros síntomas que puede tener con el dolor articular incluyen:
- Crepitus, a cracking or grating sensation when you move the joint
- Redness and warmth in the skin over the affected joint
- Reduced range of motion in the joint
- Stiffness, particularly after periods of inactivity
- Swelling that makes the joint appear larger or puffy
- Weakness in the muscles surrounding the joint
Cuando consultar con su médico
Acuda a un traumatólogo si tiene dolor articular que limita sus actividades diarias, no desaparece o cursa con crepitación, enrojecimiento, calor, rigidez, hinchazón y debilidad muscular.
En algunos casos, las infecciones u otras afecciones graves pueden causar dolor articular, así que acuda a su proveedor si experimenta un dolor repentino e intenso o dolor junto con alguno de los siguientes síntomas:
- Fiebre, sudoración o escalofríos
- Una erupción u otros cambios en la piel, como manchas, parches morados u hoyuelos en las uñas.
- Incapacidad para caminar con normalidad
- Dolor en el abdomen
- Dolor en el pecho, dificultad para respirar o tos fuerte y persistente
- Dolor o enrojecimiento de los ojos
- Úlceras en la boca, la nariz o la zona genital
- Pérdida de peso inexplicable
Causas del dolor en las articulaciones.
Las causas más comunes del dolor articular incluyen:
- Osteoarthritis: This type of arthritis happens when the cartilage cushioning your bones wears away over time, leading to pain and stiffness. It develops slowly, typically after age 45.
- Rheumatoid arthritis (RA): A chronic condition that causes joint swelling, pain and deformity, often affecting the fingers and wrists.
- Gout: This painful condition occurs when acidic crystals build up in a joint, causing pain and swelling, usually in the big toe.
- Bursitis: Caused by overuse, bursitis commonly affects the hip, knee, elbow or shoulder.
- Tendinitis: Inflammation of the tendons, often due to overuse, generally affecting the elbow, heel or shoulder.
Viral infections, rashes, fever or injuries like Fracturas or sprains can also trigger joint pain.
Factores de riesgo del dolor articular
El dolor articular es más frecuente en las personas que lo padecen:
- Artritis or other chronic medical conditions
- Lesiones articulares previas
- Músculos utilizados repetidamente o en exceso
- Depresión, ansiedad o estrés
- Un IMC superior a 25 (sobrepeso) o 30 (obesidad)
- La edad también es un factor, ya que los problemas articulares suelen desarrollarse tras años de desgaste, empezando normalmente después de la edad 45
Diagnóstico del dolor articular
Si experimenta un dolor articular persistente, su médico de atención primaria puede realizarle un examen inicial y solicitarle diversas pruebas para identificar la afección subyacente. Es posible que le remitan a un cirujano ortopédico para una evaluación más detallada basada en los resultados del examen y las pruebas que le realicen.
Tratamiento del dolor articular
El dolor articular puede tratarse a menudo con medicamentos sin receta o con sencillos ejercicios diarios que pueden proporcionarle alivio. Sin embargo, un dolor continuo podría sugerir un problema más grave que podría requerir medicación recetada o cirugía.
Su plan de tratamiento será determinado por su equipo asistencial en función de su diagnóstico, edad, nivel de actividad y otros tratamientos intentados en el pasado. Las opciones de tratamiento del dolor articular pueden incluir:
Cuidado en el hogar
Puede intentar algunos tratamientos para el dolor articular en casa. Por ejemplo:
- Reposo: El reposo reduce la presión sobre la articulación afectada y le da tiempo para curarse.
- Hielo: La aplicación de una bolsa de hielo durante aproximadamente 15 minutos cada dos o tres horas puede reducir la inflamación articular.
- Ejercicio: Los estiramientos y los ejercicios de bajo impacto, como caminar, pueden mejorar la fuerza y la amplitud de movimiento de sus articulaciones. La actividad física también puede ayudarle a perder peso. El sobrepeso puede aumentar la presión sobre sus articulaciones.
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