Después de la cistoscopia, su equipo sanitario le controlará para asegurarse de que no tiene complicaciones. Deberá recuperarse mientras desaparece el efecto de la anestesia. Es posible que el personal sanitario le pida que beba dos vasos de agua por hora durante unas horas después de la cistoscopia.
Dependiendo del tipo de anestesia que le hayan puesto, es posible que necesite que alguien le lleve a casa. En algunos casos, puede pasar la noche en el hospital.
Puede tener sangre en la orina o dolor al orinar durante uno o dos días después de la cistoscopia. Asegúrese de beber mucha agua para seguir enjuagando la vejiga. Un paño húmedo y caliente sostenido sobre el orificio urinario puede aliviar las molestias. También puede tomar analgésicos sin receta siguiendo las indicaciones de su proveedor. Su proveedor también puede recetarle un antibiótico para evitar que contraiga una infección después del procedimiento.
Su proveedor le indicará los síntomas que debe vigilar después de la cistoscopia. En general, llame siempre a la oficina si tiene:
- Signos de una infección
- Fiebre
- Dolor severo
- Coágulos de sangre en la orina
- Orina de color rojo brillante.
Llame también si tiene dificultades para vaciar la vejiga o si la hemorragia persiste más de uno o dos días.