La displasia de cadera, también conocida como displasia del desarrollo de la cadera (DDH) y displasia acetabular, es una afección en la que la cavidad de la cadera no cubre completamente la bola del fémur, provocando que la cadera se disloque parcial o completamente. Este mal ajuste (o incongruencia) también puede provocar daños prematuros en el cartílago, dolor, inestabilidad y rigidez.
La displasia de cadera puede estar presente al nacer o desarrollarse a lo largo de la infancia y la adolescencia. La displasia de cadera es una afección relativamente frecuente, que afecta aproximadamente a 1 de cada 1,000 bebés nacidos en EE.UU. cada año, y es más común en las niñas. La buena noticia es que la mayoría de los bebés no tienen complicaciones a largo plazo si su displasia de cadera se trata cuando son menores de 6 meses. A veces, los niños mayores y los adultos pueden desarrollar displasia de cadera, con síntomas como dolor o inestabilidad que aparecen más tarde en la vida.