jugar al fútbol es una forma de desarrollar una rotura de menisco si no se tiene cuidado

¿Qué es un menisco desgarrado?

Un desgarro de menisco es una lesión del cartílago de la rodilla, concretamente, del menisco en forma de C que sirve de amortiguador entre el fémur (hueso del muslo) y la tibia (hueso de la espinilla).

Cuando camina o corre, el menisco transfiere la tensión de hueso a hueso y ayuda a estabilizar la rodilla. Un desgarro en el menisco puede producirse por una lesión al practicar deporte o por el desgaste natural del tejido que se produce con la edad. Si el menisco se desgarra, puede desarrollar dolor, hinchazón y sensación de inestabilidad.

diagrama anatómico de la rodilla que muestra el menisco

Anatomía de una rodilla

La rodilla es una articulación compleja formada por tres huesos: el fémur (hueso del muslo), la tibia (hueso de la espinilla) y la rótula (rótula). Cuatro ligamentos conectan el fémur y la tibia. Los meniscos son dos discos de cartílago en forma de C que actúan como cojín y amortiguador entre el fémur y la tibia, proporcionando estabilidad a la rodilla. Por desgracia, como el menisco no tiene un fuerte riego sanguíneo y no es una estructura regenerativa, si sufre un desgarro de menisco, es poco probable que se cure por sí solo y no volverá a crecer con el tiempo.

Síntomas de la rotura de menisco

La mayoría de los síntomas se desarrollarán probablemente en las horas y días posteriores a que se produzca el desgarro. Los signos y síntomas de una rotura de menisco pueden incluir:

  • Dolor de rodilla that worsens when you put pressure on the joint or when you walk
  • Sentir un chasquido en la rodilla
  • Bloqueo y agarrotamiento mecánico, cuando tiene la sensación de que algo se le engancha o atasca en la rodilla.
  • Rigidez de la rodilla
  • Bloqueo o enganche de la rodilla
  • Reducción de la amplitud de movimiento de la rodilla
  • Hinchazón de la rodilla que suele aparecer al día siguiente de la lesión o que aumenta durante cualquier actividad.
  • Sensación de que la rodilla afectada no le sostiene o es inestable
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diagrama de desgarros radiales y desgarros degenerativos

¿Qué causa un menisco desgarrado?

Un desgarro de menisco puede producirse por cualquier actividad que fuerce una torsión o rotación brusca de la rodilla, como paradas, giros o pivotes repentinos. Incluso arrodillarse, ponerse en cuclillas o levantar objetos pesados puede provocar un desgarro.

Los desgarros de menisco también pueden desarrollarse con el aumento de la edad y con el desarrollo de la artritis. Con la edad, el menisco se vuelve más quebradizo y pierde flexibilidad, lo que aumenta el riesgo de desgarro.

Factores de riesgo de la rotura de menisco

Un desgarro de menisco puede ocurrirle a cualquiera, pero ciertos factores pueden aumentar su riesgo. Practicar deporte, por ejemplo, exige mucho de sus rodillas. Es más probable que se rompa el menisco si practica un deporte que implique correr, saltar o cambios rápidos de dirección, o deportes de contacto, como el fútbol, el fútbol americano o el baloncesto.

Entre los factores de riesgo adicionales de una rotura de menisco se incluyen:

  • Envejecimiento: Décadas de uso pueden desgastar el menisco a medida que usted envejece, dejándolo más vulnerable al desgarro.
  • Arthritis: Osteoartritis—the most common type of Artritis—breaks down cartilage over time, putting the meniscus at risk of tearing.
paciente que se somete a un examen de rodilla por rotura de menisco

Complicaciones de una rotura de menisco

Un desgarro de menisco que no cicatriza correctamente puede provocar dolor y molestias continuas en la rodilla. Lesionarse el menisco también puede acelerar la degradación del cartílago de la rodilla y aumentar el riesgo de osteoartritis en el futuro.

¿Cómo se diagnostica una rotura de menisco?

Encontrar alivio al dolor de rodilla empieza por un diagnóstico preciso. Su médico puede utilizar diversos métodos para determinar si tiene un menisco roto. Empezarán por conocer su historial médico y las circunstancias de la lesión. A continuación, su médico le examinará la rodilla en busca de signos y síntomas de una lesión de menisco. También pueden solicitar una prueba de imagen para observar el interior de la rodilla y detectar daños en el menisco u otros problemas.

  • Historial médico y examen

    En primer lugar, su médico hablará de su historial médico y le preguntará sobre su lesión. Querrán saber cuándo se produjo la lesión, qué síntomas experimenta y cuándo empezaron, y si caminar u otras actividades desencadenan sus síntomas o los empeoran.

    A continuación, su médico le examinará la rodilla en busca de signos de rotura de menisco. Buscarán hinchazón a cada lado de la rótula y comprobarán si hay sensibilidad. También pueden realizarle una o dos pruebas en la rodilla para comprobar su amplitud de movimiento.

    • Prueba McMurray: Mientras usted está tumbado boca arriba, su médico le doblará, rotará y enderezará la rodilla. Si esta prueba le produce dolor o un chasquido, podría ser un signo de rotura de menisco.
    • Prueba de Tesalia: Su médico le apoyará mientras usted se mantiene de pie únicamente sobre la pierna afectada. Girará la rodilla hacia dentro y hacia fuera tres veces. Las molestias o el bloqueo de la articulación durante esta prueba pueden indicar una lesión de menisco.
  • Imágenes y pruebas

    Tras conocer el historial de la lesión y examinarle la rodilla, su médico puede solicitarle pruebas de imagen para ver el aspecto del menisco y otras partes de la rodilla.

    • Radiografía: Una radiografía suele ser la primera prueba de imagen que utilizará su proveedor. Se evalúa así cualquier indicio de artritis, como el estrechamiento del espacio articular entre los huesos, que es un factor de riesgo para el desarrollo de desgarros de menisco.
    • Resonancia magnética: Si no hay indicios de artritis en una radiografía y los tratamientos conservadores como la modificación de la actividad, los antiinflamatorios, la fisioterapia y la ortesis no han mejorado los síntomas, puede solicitarse una resonancia magnética para evaluar los tejidos blandos de la articulación de la rodilla, incluidos el menisco y las superficies cartilaginosas. La resonancia magnética es el método preferido para diagnosticar una rotura de menisco.

Tratamiento de menisco desgarrado

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El primer paso para tratar una rotura de menisco es probar opciones no quirúrgicas. Esto incluye reposo, evitar actividades que causen molestias, utilizar medicamentos antiinflamatorios sin receta, llevar un corsé ortopédico y hacer ejercicios de fisioterapia en casa. Si éstos no alivian sus síntomas, una inyección analgésica o la fisioterapia ambulatoria pueden ayudarle.

Muchos desgarros de menisco se curan sin cirugía, pero si el dolor o las molestias continúan, podría ser necesaria una intervención quirúrgica. El objetivo es siempre ayudarle a retomar las actividades que le gustan.

Cuidados en casa y cambios en el estilo de vida

El mejor tratamiento de primera línea para los desgarros de menisco incluye el método RICE.

  • Descanso: Dele un respiro a su rodilla y manténgase alejado de ella todo lo posible. En los casos graves, el uso de muletas al caminar puede ayudar a evitar que se cargue peso sobre la articulación y contribuir a la estabilidad.
  • Hielo: Envuelva una compresa fría en una toalla y aplíquela sobre la rodilla durante 20 minutos varias veces al día para reducir la hinchazón. Nunca aplique una compresa fría o hielo directamente sobre la piel.
  • Compresión: Mantenga una presión suave sobre la rodilla envolviéndola en un vendaje elástico de compresión o una manga compresiva para ayudar con la hinchazón y la estabilidad.
  • Elevación: Cuando no se apoye en la rodilla, utilice almohadas o cojines para elevarla por encima del nivel del corazón.

Medicación

Además del método RICE, su médico puede recomendarle tomar un antiinflamatorio no esteroideo de venta libre, como aspirina, ibuprofeno o naproxeno. Estos medicamentos alivian el dolor y la hinchazón y pueden ayudarle a tener una recuperación más suave.

Tratamiento no quirúrgico

Además del método RICE y la medicación, su médico puede recomendarle otros tratamientos no quirúrgicos, sobre todo si cuidarse en casa no está ayudando a la lesión tanto como usted esperaba. Otras opciones pueden ser:

  • Ortesis: Llevar una ortesis en la rodilla puede proporcionarle apoyo y reducir el dolor.
  • Inyección de corticosteroides: Si le resulta difícil controlar el dolor, puede utilizar una inyección de esteroides para aliviar la inflamación y el dolor.
  • Terapia física: Physical therapy for a torn meniscus can help you strengthen the muscles that support your knee, boost the joint’s range of motion and learn exercises you can perform at home to keep your knee healthy.

Surgery

La cirugía suele recomendarse cuando el dolor no mejora con tratamientos conservadores o si aparecen síntomas como bloqueo, enganche o dificultad para enderezar la rodilla, lo que podría significar un fragmento de menisco desplazado que podría empeorar si no se trata.

La cirugía de menisco es mínimamente invasiva, mediante pequeñas incisiones. Se inserta una cámara para ver la articulación, e instrumentos especializados reparan o extirpan el menisco dañado en función de la gravedad de la lesión, su localización y el riego sanguíneo. El procedimiento ambulatorio permite a la mayoría de las personas volver a casa el mismo día, a menudo soportando peso con muletas para mantener el equilibrio.

  • Meniscectomía parcial: El cirujano extirpará la zona dañada del menisco. Este procedimiento se utiliza cuando el desgarro es degenerativo o se encuentra en una zona que no recibe un buen riego sanguíneo. El objetivo de este procedimiento es extirpar los fragmentos desgarrados del menisco para evitar nuevos desgarros y pérdidas y mayores daños en la rodilla. Debería poder poner peso sobre la rodilla y moverla por toda la amplitud de movimiento poco después de este procedimiento.
  • Reparación del menisco: En lugar de extirpar la parte lesionada del menisco, el cirujano puede reparar el desgarro. Su tiempo de recuperación será más largo que con una meniscectomía porque la lesión reparada tiene que curarse. Esta recuperación suele ser más larga e implica el uso de un corsé y muletas durante un periodo más prolongado.

Ubicaciones

Ofrecemos varias ubicaciones para su atención, incluyendo centros de especialidades ortopédicas en el norte y centro de Texas.

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Preguntas frecuentes

  • ¿Cómo se siente un menisco desgarrado?

    Una rotura de menisco puede ser dolorosa, pero el nivel de dolor varía de una persona a otra. El interior de la rodilla puede dolerle nada más producirse la lesión o al cabo de uno o dos días. Las molestias pueden aparecer y desaparecer. Su rodilla también puede inflamarse, volverse rígida y débil. También puede haber síntomas mecánicos asociados con el bloqueo y el agarrotamiento de la rodilla.

  • ¿Qué aspecto tiene un menisco roto por fuera?

    No siempre puede detectar una rotura de menisco mirándose la rodilla, aunque le duela la articulación. Sin embargo, una pista visible clave es la hinchazón. La hinchazón a ambos lados de la rodilla puede ser un signo de rotura de menisco.

  • ¿Puedo hacer ejercicio con un menisco roto?

    La mejor regla es escuchar a su cuerpo. Si pudo volver a sus actividades normales con un dolor mínimo o nulo, es probable que pueda hacer ejercicio. Un dolor agudo e intenso o un empeoramiento de la inflamación pueden indicar la necesidad de que le vea un médico para una evaluación más exhaustiva.

  • ¿Puede un menisco desgarrado sanar por sí solo?

    El menisco no tiene un gran riego sanguíneo y no se regenera con el tiempo. La capacidad de cicatrización depende de la localización del desgarro, así como de su edad y estado de salud. En algunos casos, un pequeño desgarro del menisco puede curarse por sí solo y aliviar el dolor. En los casos de desgarros mayores del menisco o de fragmentos desplazados, la cirugía para el tratamiento puede ser la mejor opción.

  • ¿Cuánto tarda en curarse una rotura de menisco?

    El tiempo de recuperación depende del tipo de desgarro, de si padece artritis y de su plan de tratamiento. La recuperación no quirúrgica puede durar semanas, pero puede ser necesaria una evaluación posterior e intervenciones quirúrgicas si no hay mejoría. La recuperación de una meniscectomía suele llevar 3 - 6 semanas, mientras que la recuperación completa de una reparación de menisco puede llevar 3 - 6 meses.