Cada paciente con EII es diferente.
La enfermedad varía de un paciente con síndrome del intestino irritable a otro; experimentan diferentes síntomas y tienen diferentes reacciones a los alimentos. Por eso es importante escuchar a su cuerpo para saber cómo controlar los brotes de EII.
Algunas personas descubren que no pueden tolerar alimentos durante el brote que normalmente tolerarían.
Una vez que determine sus posibles desencadenantes, es mejor evitar aquellos alimentos que empeoran los síntomas de la exacerbación hasta que la exacerbación desaparezca.
Estos son algunos alimentos que comúnmente aumentan los síntomas durante un brote:
- Cafeína (aumenta la motilidad, deshidratación)
- Alcohol (aumenta la deshidratación)
- Comida picante
- Alimentos ricos en grasas
- Alimentos ricos en azúcar y fibra.
Los líquidos suelen tolerarse mejor que los sólidos; por lo tanto, los suplementos pueden ser algo a considerar.