La esclerosis lateral amiotrófica (ELA), también conocida como la enfermedad de Lou Gehrig, es un trastorno neurológico progresivo que afecta a las neuronas motoras, que son células nerviosas en la médula espinal que controlan los movimientos musculares voluntarios. La ELA interrumpe la comunicación entre estas neuronas motoras y los músculos, causando daños y dificultando cada vez más el funcionamiento de los músculos. Con el tiempo, esto lleva a la pérdida de movimiento y control muscular.
La ELA se considera una enfermedad rara, que afecta aproximadamente a 9 de cada 100,000 00 000 personas en los Estados Unidos. Cada año, se diagnostican aproximadamente 5,000 nuevos casos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Aunque la ELA puede desarrollarse a cualquier edad, suele comenzar entre los 50 y los 75 años y es más común en hombres que en mujeres.
Todavía no existe una cura para la ELA, pero los tratamientos pueden ayudar a controlar los síntomas, retrasar su progresión y mejorar la calidad de vida.