Por lo general, se recomienda la cirugía cuando los síntomas son graves y los medicamentos no funcionan, ocurren complicaciones como hemorragias, bloqueos o infecciones, o existe un mayor riesgo de cáncer de colon.
En el caso de la enfermedad de Crohn, la cirugía puede eliminar las secciones del intestino delgado o grueso que están gravemente inflamadas o estrechas. La enfermedad de Crohn puede reaparecer en otras áreas, por lo que es posible que necesite un tratamiento adicional después de la cirugía. La cirugía ayuda a controlar problemas como bloqueos, infecciones o túneles llamados fístulas, pero no cura la enfermedad de Crohn.
En el caso de la colitis ulcerosa, la cirugía a menudo significa la extirpación de todo el colon y el recto. Esto puede curar realmente la colitis ulcerosa, ya que solo afecta al intestino grueso. Después de la cirugía, su médico puede crear una nueva forma de que los desechos salgan de su cuerpo, ya sea con una bolsa interna o una bolsa externa.
Su equipo de atención le explicará el proceso de la cirugía, qué esperar durante la recuperación y cómo le apoyarán después.