El primer síntoma que notan la mayoría de los padres es una diferencia en la forma de andar y correr de su hijo. En las primeras fases de la enfermedad, su hijo puede cojear aunque no se queje de dolor. A medida que la enfermedad progresa, los niños pueden desarrollar dolor en la parte inferior del cuerpo que empeora con la actividad.
Este dolor puede hacer que su hijo cojee o tenga una carrera inusual. El cambio puede ser más evidente si su hijo practica deportes o participa en otras actividades atléticas.
Otros signos y síntomas incluyen:
- Rigidez de cadera
- Espasmos musculares
- Una pierna parece más corta que la otra
- Dolor en la(s) cadera(s), rodilla, muslo o ingle que empeora con la actividad
- Adelgazamiento del músculo del muslo afectado
La enfermedad de Perthes afecta sobre todo a una cadera. Sin embargo, en aproximadamente 10 a 12 por ciento de los casos, ambas caderas se ven afectadas, aunque normalmente no al mismo tiempo.