Después de la cirugía, lo trasladarán a una sala de recuperación, donde las enfermeras lo vigilarán de cerca mientras despierta de la anestesia. Comprobarán sus signos vitales, como la frecuencia cardíaca, la presión arterial y los niveles de oxígeno, para asegurarse de que todo es estable.
Una vez que esté completamente despierto y su malestar esté bajo control, su equipo de atención decidirá los siguientes pasos. Muchas personas pueden irse a casa el mismo día, pero si su médico considera que necesita una supervisión o apoyo adicional, es posible que tenga que quedarse en el hospital durante la noche.
Antes de recibir el alta, su equipo de atención revisará las instrucciones para controlar el dolor, cuidar de la incisión y comenzar con ejercicios suaves para ayudar en su recuperación. Si va a ir a casa, asegúrese de tener a alguien que le ayude con el transporte y las tareas básicas mientras se adapta.