Con tratamiento, la mayoría de las personas se recuperan completamente de la pericarditis sin complicaciones.
El tratamiento varía según la causa, la gravedad y el tipo. Los principales objetivos del tratamiento son:
- Disminuir el dolor
- Reducir la inflamación.
- Tratar la causa subyacente cuando se conozca
- Esté atento y prevenga las complicaciones
Si su cardiólogo puede descubrir qué está causando su pericarditis, es posible que recibir tratamiento para esa afección sea todo lo que necesita.
Si se desconoce la causa, el tratamiento puede incluir medicamentos para reducir la inflamación o controlar los síntomas. Es probable que el cardiólogo le recomiende reposo y restricciones de actividad.
Si la acumulación de líquido en el pericardio afecta el funcionamiento del corazón, es posible que necesite una cirugía para drenar el exceso de líquido. A menudo, los cirujanos cardíacos pueden hacer una incisión en el pericardio y permitir que el líquido drene hacia el abdomen.