Un accidente cerebrovascular hemorrágico, también conocido como hemorragia cerebral, es una emergencia médica grave que ocurre cuando un vaso sanguíneo debilitado en el cerebro o alrededor de él se rompe, causando una hemorragia. Esta hemorragia puede dañar las células cerebrales, bloquear el flujo sanguíneo hacia otras partes del cerebro y crear una presión peligrosa dentro del cráneo.
Existen dos tipos principales de accidentes cerebrovasculares hemorrágicos: la hemorragia intracerebral, que ocurre cuando la hemorragia sucede directamente en el cerebro, y la hemorragia subaracnoidea, que sucede en el espacio entre el cerebro y sus capas protectoras.
Aunque son menos comunes que los accidentes cerebrovasculares isquémicos, que ocurren cuando un coágulo de sangre bloquea el flujo sanguíneo al cerebro, los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos representan entre el 10 y el 15% de todos los accidentes cerebrovasculares. Ambos tipos requieren atención médica inmediata para prevenir complicaciones graves.