Se le administrará anestesia general, en la que estará completamente dormida, o sedación ligera con anestesia local, que adormece la zona. Una tumorectomía suele durar aproximadamente una hora.
Durante la intervención, el cirujano realiza una pequeña incisión en la mama, cerca del tumor. A continuación, extirpan el tumor, junto con el margen circundante de tejido sano. Posteriormente, un patólogo examinará el tejido extirpado para asegurarse de que se ha eliminado todo el cáncer.
Es posible que el cirujano también le haga otra incisión bajo el brazo para extirpar algunos ganglios linfáticos cercanos, que se revisarán para determinar si el cáncer se ha extendido. Este procedimiento se denomina biopsia del ganglio linfático centinela.
Su médico también puede marcar la zona en la que se ha extirpado tejido con pequeñas pinzas metálicas. Esto hace que la zona sea más fácil de detectar en futuras mamografías y también puede ayudar a guiar la localización de la radioterapia.
Al final de la intervención de tumorectomía, el cirujano cerrará las incisiones con puntos y colocará un apósito de gasa sobre ellas.