Un diagnóstico de escoliosis generalmente ocurre durante un examen físico cuando un médico busca el grado de rotación en la curvatura de la columna, así como cambios secundarios en otras partes del cuerpo que pueden incluir:
- Hombros desiguales
- Costilla joroba o asimetría
- Joroba o asimetría en la parte baja de la espalda
- Un cambio en la forma de la cintura.
- Huesos pélvicos o caderas desiguales
Con frecuencia, estos cambios no son visibles en una persona mientras está de pie, pero se notan cuando la persona se inclina hacia adelante.
Los rayos X son importantes para determinar la forma y la ubicación de la curvatura, así como para medir el grado de la curvatura, de modo que pueda clasificarse.
Las decisiones sobre el tratamiento de la escoliosis se basan en una combinación de factores: el grado de curvatura, la ubicación de la curvatura, el riesgo de progresión, el desequilibrio de la columna, la progresión de la enfermedad subyacente y el grado de dolor que experimenta el paciente.