La valvulopatía cardiaca se produce cuando una o más de las válvulas de su corazón no funcionan correctamente. Si no se trata, puede hacer que su corazón trabaje más, reducir el flujo sanguíneo e incluso poner en peligro su vida con el tiempo.
Su corazón tiene cuatro válvulas que ayudan a mantener la sangre fluyendo en la dirección correcta. Estas válvulas están formadas por pequeños colgajos de tejido (llamados valvas) que se abren y cierran durante cada latido. Las valvas se abren para permitir que la sangre avance y se cierran para impedir que la sangre retroceda.
Las cuatro válvulas de su corazón son:
- Válvula tricúspide: Entre la aurícula derecha y el ventrículo derecho
- Válvula pulmonar: Entre el ventrículo derecho y la arteria pulmonar
- Válvula mitral: Entre la aurícula izquierda y el ventrículo izquierdo
- Válvula aórtica: Entre el ventrículo izquierdo y la aorta
La valvulopatía cardiaca suele poder tratarse si se agrava lo suficiente como para causar síntomas o dañar el corazón. Su médico puede recomendarle una intervención quirúrgica o un procedimiento mínimamente invasivo para reparar o sustituir la válvula afectada. Estos tratamientos pueden restablecer el funcionamiento normal del corazón y ayudarle a volver a vivir su vida.